Jun 172015
 

pajarito_entre_las_flores-15480

Nuestra amiga María Luisa nos envía una bonita obra de teatro que podemos hacer con nuestros niños, para trabajar la solidaridad, la comprensión y la ayuda a nuestros semejantes.  Para preparar el atrezzo, recortaremos con cartón un árbol para cada personaje, y unas alas para el gorrión. Llevará un pie vendado. El pájaro irá preguntando a cada árbol si le deja pasar el invierno. Todos los niños soplaran para simular el viento, moviendo los brazos. Así participaran todos.
Todos los arboles perderán sus frutos y sus hojas, excepto el abeto. Dependiendo de la edad de los niños podemos reducir o ampliar textos y personajes.

Disfrutadla!!

El abeto y el gorrión

NARRADOR: Era primavera, los pájaros alegraban con sus trinos, las flores empezaban a brotar y todos los animales: conejos, ardillas y mariposas salían de sus madrigueras para tomar el sol y así prepararse para la estación más alegre del año.
Empezaba el calor del verano. El sol, con sus rayos iluminaba el bosque y hacía brillar las hojas de los árboles. Cantaban las cigarras, los grillos. Las hormigas afanosas recogían provisiones para el invierno.
Un pequeño gorrión, apareció alegre, saltando de árbol en árbol. Con tan mala suerte que tropezó y cayó al suelo rompiéndose un ala.

GORRIÓN: ¡Cómo me duele! Ahora no podré volar y cuando acabe el otoño y llegue el invierno no podré moverme y me moriré de frío.
NARRADOR: El otoño se acercaba, poco a poco las golondrinas emigraban a países más cálidos, las hormigas se escondían en sus hormigueros y todo empezaba a prepararse para los fríos del invierno.
El pajarito tenía miedo. No sabía que hacer.
GORRIÓN: Me acercaré al manzano, seguro que puede ayudarme.
MANZANO: ¿Qué te pasa pajarito?
GORRIÓN: Me he caído y me he roto el ala, ahora no podré volar hasta que se cure.
MANZANO: Es una lástima y ¿qué piensas hacer?
GORRIÓN: Puedes dejarme pasar el invierno en tus ramas.
MANZANO: ¡Imposible! Mis manzanas se estropearían y no me dejarías tranquilo.
GORRIÓN: Prometo no molestar…
MANZANO: Te he dicho que no puede ser, vete.
NARRADOR: El gorrión lentamente se acercó al cerezo.
GORRIÓN: Cerezo ¿ Podría pasar el invierno en sus ramas? Me he caído y no puedo volar.
CEREZO: Estás loco, no ves que mis ramas son muy delicadas, te comerías mis cerezas y serías un estorbo.
GORRIÓN: No piaré. Comeré insectos, no tocaré sus cerezas.
CEREZO: Cómo te lo voy a decir para que lo entiendas. Nooooo
GORRIÓN: Me acercaré al sauce, como no tiene frutos, no tendrá inconveniente en dejarme vivir este invierno con él. ¡Buenas tardes señor sauce!
SAUCE: Hola pajarillo, te veo volar con dificultad.
GORRIÓN: Si, tengo el ala rota, tal vez podría cobijarme en sus ramas hasta que se me cure, solo hasta que llegue la primavera.
SAUCE: No tengo ningún inconveniente, pero……
GORRIÓN: Entonces me quedaré, gracias.
SAUCE: No tan deprisa, espera, yo en invierno me pongo muy triste. Necesito estar solo.
NARRADOR: El pajarito no tenía fuerzas para suplicar, se alejó. Vio un roble enorme
GORRIÓN: Siendo tan fuerte, seguro que puede ayudarme.
ROBLE: Ayudarte, ayudarte… siempre me estáis pidiendo algo, como si yo no tuviera nada que hacer.
GORRIÓN: Solo necesito una ramita para pasar el invierno.
ROBLE: Te perderías y luego me pasaría el día buscándote. Tengo muchas ramas que alimentar, los pájaros anidan entre mis hojas sin pedir permiso y esto me tiene muy ocupado. No me hagas perder el tiempo.
NARRADOR: La acacia ofrecía sus semillas alargadas. Tal vez ella se compadecería del pajarito.
ACACIA: Hola. Me llamo acacia, tú eres un gorrión.
GORRIÓN: Me alegro que me reconozca. Estoy buscando un sitio donde pasar el invierno.
ACACIA: Si fuera el verano… doy muy buena sombra pero en invierno yo paso mucho frío. Lo siento, pregunta al chopo, tal vez él pueda ayudarte.
GORRIÓN: Señor chopo, señor chopo (gritando) ¿ me oye? ¿ Puedo pasar el invierno en sus ramas?
CHOPO: Soy demasiado alto y con tu peso partirías mis ramas. Además, no puedes subir hasta aquí.

NARRADOR: El gorrión estaba desesperado, nadie le ayudaba. Se sentó debajo de un árbol sin fijarse ya, sin pedirle ayuda. Se tapó la cabeza con las alas. Empezaba a hacer frío. Llegaba el invierno (Vivaldi El invierno)
ABETO: No llores, ¿puedo ayudarte?
GORRIÓN: ¿ Quién me llama?
ABETO: Soy yo, el abeto, pero ven, sube no te quedes en el suelo.
GORRIÓN: Tengo el ala rota, no puedo volar y me moriré de frío este invierno.
ABETO: Te quedarás conmigo, siempre tendrás algo que comer. En este lado da el sol y estarás caliente. Nos haremos compañía.
GORRIÓN: ¡De verdad ¡ Gracias. No se como agradecértelo.
NARRADOR: El enebro y el pino también quisieron ayudar al pajarito.  Pero el viento, que estaba viendo sufrir al pajarito, mando soplar al viento muy fuerte, muy fuerte. Estaba muy enfadado. Los árboles que no habían querido ayudar al pequeño gorrión, fueron perdiendo todas sus ramas. Tiritaban de frío, estaban asustados. Todos los inviernos les sucedería lo mismo.
Cuenta la leyenda que el abeto, el enebro y el pino nunca pierden sus hojas en invierno como recompensa por su bondad,
NARRADOR: En la vida también hay muchas personas que son egoístas como el manzano, vanidosos como el cerezo, intransigentes como el roble o que piensan en sí mismos como la acacia. No están dispuestos a ayudar a nadie ni a compartir lo que tienen. Pero debemos fijarnos en el abeto, el pino y el enebro, que representan a las personas que ayudan sin pedir nada a cambio.

María Luisa Martínez Robles



¿No quieres perderte ni un solo artículo de Actividades Infantil? ¡Te los mando a tu correo!

¡Suscríbete gratis a nuestra web!

Escribe tu dirección de correo:



  8 comentarios en “Teatro para peques: El abeto y el gorrión”

  1. Que bello guión, lo tendrá en cuenta para el proyecto de teatro. Gracias.

  2. LINDO CUENTO ME ENCANTO LO NARRARE A MIS ALUMNOS.GRACIAS

  3. Muy bonita obra.

  4. Me encanto!!! Vivo en Canada y buscaba un cuento diferente, sobre todo ahora que comienza el invierno. Se los voy a contar a mis chicos. Gracias

 Deja un Comentario

(Requerido)

(Requerido)