Jul 232015
 

niño llorandoLas personas que trabajan con niños y niñas influyen directamente en su buen desarrollo físico, mental y afectivo. Por tanto, deben conocer algunas medidas para detectar o actuar cuando el peque presenta alguna dificultad o trastorno físico o mental.

Os presentamos tres tipos de estrategias:

– Estrategias de prevención primaria: Son las que se aplican antes de que se manifieste cualquier trastorno psicológico. Son estrategias que se aplican a todos los peques porque se pretende evitar un problema potenciando por ejemplo la construcción de un autoconcepto y autoestima positivos. También se potencia la resolución positiva de los conflictos y educar democráticamente y con flexibilidad, ya que hay que tener en cuenta las necesidades individuales de cada peque.

– Estrategias de prevención secundaria: En este caso son las que se ponen en marcha de manera inmediata cuando el problema ya se ha manifestado. Lo que se pretende con ellas es evitar la evolución del trastorno detectándolo lo más pronto posible para realizar un tratamiento precoz. Es importante detectar precozmente problemas psicológicos en los peques para ayudarles a disminuirlos. El seguimiento junto con la familia es muy importante, ya que lo que debemos hacer es ayudar a los miembros de la familia que están más en contacto con el peque a detectar signos de alarma y, nosotros, como maestros detectar el problema y comunicarlo lo más rápidamente posible.
Algunos de los signos de alarma que nos hacen darnos cuenta de que el peque puede tener un trastorno psicológico son: que tenga dificultades de atención, hiperactividad, dificultades de seguir normas y hábitos básicos, llamar mucho la atención, que no muestre autonomía ni comunicación, que se aísle, que muestre inseguridad, entre otros.

– Estrategias de prevención terciaria: Son las que se aplican cuando el problema está debidamente identificado, y con ellas lo que se pretende es minimizar los efectos del problema o trastorno ya desarrollado y evitar limitaciones funcionales e incapacidades, evitando así que avancen.
Lo que se debe hacer es mejorar la calidad de vida de las personas con el problema de salud física o mental, y apoyar a las familias en todo aquello que necesiten.
Como maestros podemos adoptar medidas de ajuste curricular como por ejemplo hacer refuerzo a los peques que tengan el problema y adaptar actividades para que las puedan realizar sin dificultad. También ayudar a que el peque acepte lo que le pase y que no sepa cómo manejar la situación. Siempre tiene que haber coordinación y constancia entre la familia y los profesionales implicados en la educación y salud del peque.

Todas las estrategias son importantes, pero cobran una especial importancia las estrategias primarias, ya que si detectamos y abordamos un problema a tiempo y lo tratamos a tiempo, son muchas las posibilidades de paliar sus efectos negativos y la mejora es muy significativa.



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