Sep 172015
 

Pequeños lectores

Desde que nacen, los niños ya tienen el sentido del oído desarrollado y sienten un vínculo afectivo muy próximo con sus padres. Sienten curiosidad por el habla de los adultos y la voz de sus padres les proporciona seguridad porque es algo que ya conocen desde antes de nacer. Podemos, por tanto, ir introduciendo a los peques en el mundo de la lectura gracias a que sienten curiosidad por las entonaciones con las que les expresamos cosas.

Con las canciones de cuna, por ejemplo, los bebés no conocen aún el lenguaje que se les está cantando pero sí que le dan sentido a la entonación y pronuncia si se les transmite afecto cantando. Con los juegos de falda ya empiezan a interactuar verbalmente aprendiendo vocabulario.
Los peques van explorando y conociendo el mundo a través de los sentidos y es gracias a las emociones que transmiten los adultos cantando o leyéndoles (mediante tonos de voz, ritmos, gestos, etc) lo que hace que den sentido a las palabras y empiecen a encontrarles significados. Si se les enseña con afectividad tendrán más capacidad de escuchar.
Hay que tener en cuenta que las medidas y materiales de los libros que demos a los peques puedan ser fácilmente manipulables según su edad.
Poco a poco el niño va iniciándose como lector cuando mira cuentos con sus allegados, y cuando reconoce y señala imágenes de objetos o personas que le son familiares se siente más integrado en su entorno y es cuando le tenemos que ayudar a ponerle nombre a las cosas para que vaya adquiriendo vocabulario y asocie imagen con significado, que haga una “lectura” de las imágenes de los libros.
Es importante que los adultos proporcionemos variedad de libros a los peques, que sientan que los tienen al abasto para cuando quieran mirarlos y que, sobre todo, se haga una lectura compartida entre adulto y peque dejando escoger al peque el libro que desee leer en ese momento.
Los cuentos tradicionales son una fuente de literatura infantil rica ya que ayudan a los peques a poner orden a sus emociones y a ponerles nombre gracias a los hechos que les ocurren a sus personajes.

Para estimularles como pequeños lectores, es recomendable que como hábitos se dedique un tiempo determinado cada día a la lectura compartida entre adulto y niño. También se recomienda ir visitando la biblioteca y dejar libertad al peque para que escoja qué libro quiere llevarse a casa.

La lectura ayuda a despertar la imaginación y es algo que los peques encuentran muy entretenido, y la adquisición de un hábito lector es muy positiva para sus futuros aprendizajes.



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