May 062013
 

Se entiende por cálculo mental aquellas situaciones numéricas (ya sean redactadas en forma de problema o enunciando directamente la operación) que para resolverlas no nos ayudamos de ningún tipo de material, es decir, retenemos las cantidades y realizamos las operaciones pertinentes de forma mental. Afortunadamente, hoy muchas escuelas infantiles se plantean la necesidad de hacer cálculo mental y por eso los maestros preparan una serie de situaciones o problemas numéricos en los cuales los niños habrán de añadir, reunir, sacar, completar, repartir o multiplicar cantidades.
Los niños en infantil todavía no tienen una noción de número lo bastante abstracta como para poderse imaginar las cantidades y operar tranquilamente con ellas, por ello lo más adecuado es facilitar a los niños un soporte material para comprender y realizar los cálculos que les proponemos, ya que su noción de número todavía no es suficientemente sólida y que desconocen la mayor parte de las relaciones numéricas, por eso nos reforzamos en la idea de que para llevar a cabo nuestras operaciones de cálculo ( no de cálculo mental) le facilitaremos al niño todo tipo de materiales manipulativos como lápices, regletas, juguetes, ábacos, y también todos aquellos que dispone en su esquema corporal. Podemos jugar a contar, sumar o restar con niños, con manos, con dedos, con pelotas, con piedras… pero nunca ofrecerles los dedos como única alternativa para llegar al resultado.
A partir del momento en el que el niño empieza a tener una noción más aproximada de la serie numérica es cuando pensamos que introducimos el cálculo mental como actividad diaria y rutinaria de Asamblea para crear el hábito, desarrollar la atención, la concentración, el esfuerzo, la memoria, la estimación y el acercamiento a la solución de problemas llevándoles a situaciones en las que deban apoyarse en imágenes mentales.

Algunas actividades que podemos llevar a cabo en el aula de manera sistemática para introducir a los niños en el mundo de los números y el cálculo mental, son las siguientes:
–  Contar desde el 1 hasta el 10. Serie ascendente.
–  Contar de 1 en 1 empezando por un número distinto de 1.
–  Contar de 2 en 2.
–  Contar desde el 10 hasta el 1. Serie descendente.
– Decir números que son más grandes que…
– Decir números que son más pequeños que…
– ¿Qué número va detrás de…?

–  Sumar 1.
0+1, 1+1, 2+1, 3+1, 4+1, 5+1, 6+1, 7+1, 8+1, 9+1.
–  ¿qué número va antes de…?
–  Restar 1.
1-1, 2-1, 3-1, 4-1, 5-1, 6-1, 7-1, 8-1, 9-1, 10-1.
–  Sumar cero a cualquier número.
–  Hacer sumas de dobles.
1+1, 2+2, 3+3, 4+4, 5+5.
– Se puede aprender alguna rima que favorezca la memorización de estas sumas.
– Descomposiciones de números. Comenzaremos con los números más bajos 2, 3, 4, 5, hasta dominar el procedimiento. Luego seguiremos con los más elevados hasta llegar a la decena. Como apoyo  pondremos carteles en la clase o en la pizarra con los resultados y los repasaremos a diario. Mantendremos la descomposición de un mismo número durante cierto tiempo y hasta que se domine no se pasará al siguiente.

– Realizar mentalmente problemas muy sencillos con sumas o restas.
Si tengo un libro y en mi cumpleaños mi madre me regala otros 2. ¿Cuántos libros tengo ahora?
– Reforzar siempre la idea de que cuando presentamos un problema por sencillo que sea es porque hay algo que no sabemos y nos interesa saber la respuesta, de ahí la necesidad de responder a los que se nos pregunta y no hacer simplemente una operación. Es el aprendizaje significativo.- Una vez que somos capaces de comprender que sumar es agrupar, añadir, reunir, aumentar… y que restar es quitar, reducir y disminuir, inventar problemas que se resuelvan con una operación dada. Si el niño se acostumbra a asociar el signo de la suma y de la resta a verbos cotidianos como regalar, comer, quitar, dar, vender, comprar, y es capaz de inventar un problema para una operación dada, cuando se le presenta un problema escrito en Primaria tienen más facilidad para saber qué hacer con los datos porque ya los ha trabajado a la inversa.

– La agilidad con los dedos es algo que también es importante desarrollar desde pequeñitos pero para que contribuya a un menor esfuerzo en nuestros cálculos y no para engancharnos a ellos a la hora de realizar nuestras operaciones. El trabajo con los dedos es para que los niños sean capaces de sacar un número determinado de dedos, con agilidad, a una orden dada, y decir cuántos dedos hay (entre 1y 9) cuando el profesor saca sus dedos rápidamente. Sin contarlos, solo con la imagen visual. Estos ejercicios favorecen el cálculo mental posterior sobre todo en descomposiciones de números en los que uno de ellos es el 5. Si sabemos sacar rápidamente 6, 7, 8 o 9 dedos, cuando sumamos mentalmente 5+1, 5+2, 5+3, o 5+4, automáticamente sabemos que el resultado es 6, 7, 8 y 9 recordando esa imagen mental.

Todos y cada uno de los ejercicios anteriores se realizan mentalmente pero conforme se dan las respuestas se irá comprobando manipulativamente la veracidad de los datos hasta que la memorización y la mecánica del razonamiento mental se hagan sólidas. Los niños que todavía no tienen la madurez suficiente pata realizarlos mentalmente se les apoyará con materiales e imágenes hasta que poco a poco den el salto pero se les pedirá que intenten dar una respuesta aproximada.
Por otra parte las respuestas se trabajarán de forma colectiva pero haciendo también preguntas de forma individual de modo que todo el grupo trabaje y no solamente los más rápidos en dar una respuesta.
Como conclusión podemos resaltar la necesidad de dar un tiempo diario en el aula para que los niños asimilen mejor el trabajo mental al practicarlo cada día.



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  2 comentarios en “CÓMO INICIAR A LOS NIÑOS EN EL CÁLCULO MENTAL”

  1. Esto donde se hace?En el colegio de mi hijo noooo!

    • Hola Mirela, quizás entre las costumbres de tu zona no se hagan este tipo de actividades, pero independientemente son muy positivas para favorecer el desarrollo del niño. ¿Por qué no, con delicadeza, se lo propones a la maestra? De todas maneras, siempre tienes la opción de practicarlas tú en casa con él. Un saludo!

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